Ilusionados con volver a casa con una buena pesca, tres vecinos de la localidad de Monteagudo, al sur de la provincia, ubicaron su lancha en la desembocadura del río Marapa, en el dique Frontal, en las Termas de Río Hondo, de Santiago del Estero. No imaginaron lo que los aguardaba.
Ayer, alrededor de las 17.30, comenzó a soplar un fuerte viento que generó un gran oleaje en el espejo de agua y que provocó que los pescadores -Alberto y José Gramajo, y un amigo de este último- perdieran el control de la frágil nave, aunque lograron acercarse a una zona de barrancas. "A duras penas lograron sostenerla y temieron por su vida", contó el comisario Walter Alvarez, jefe de la División Lacustre, de la policía provincial.
Ya de noche, asustados y bajo una intensa lluvia, lograron comunicarse por teléfono con un familiar, que avisó a la Policía. Desde la Unidad Regional Sur derivaron el pedido de auxilio a los agentes de Lacustre desde donde, a su vez, se requirió la ayuda de la Prefectura del dique. "Cuando nos enteramos del hecho, alrededor de las 23, los llamamos a ellos porque estaban más cerca que nosotros", explicó Alvarez.
Luego de varias horas de búsqueda lograron localizarlos, aproximadamente a las 4, de hoy. Los tres estaban con mucho frío, por el viento y la intensa precipitación. La Prefectura los llevó a las Termas de Río Hondo, desde donde retornaron a Montegudo, por sus propios medios. LA GACETA©